La Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá solicita a los líderes religiosos y políticos no mezclar política y religión.

Frente al actual proceso electoral que vive Colombia la Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá (AAAB) manifiesta su rechazo a la mezcla de religión y política que se ha evidenciado en líderes religiosos y políticos.

  Los colombianos hemos sido testigos de declaraciones como las del pastor Jorge Trujillo Sarmiento, el cantante góspel J.P. Hernández, y los pastores Castellanos de la Misión Carismática Internacional piden abiertamente a sus feligresías no votar a Juan Manuel Santos.

   Al examinar sus motivaciones, vemos que estas están diametralmente opuestas a la tolerancia y la democracia. Las motivaciones que han empujado a estos líderes religiosos son principalmente la homofobia y la idea que los preceptos religiosos deben gobernar este país en materia de libertades individuales, en temas como la interrupción voluntaria del embarazo, la eutanasia y los derechos de las minorías sexuales.

Queremos recordar que nuestro país es un Estado Laico, razón por lo que las conductas y creencias que por las iglesias son consideradas pecado no pueden ser llevadas por la fuerza a ser considerados delitos o ser motivo para coartar libertades.

   Aducen los religiosos que su inducción al voto por Zuluaga es una cuestión moral. Nosotros consideramos que esta conclusión es quizás apresurada, al no tener en cuenta la poco moral escándalo de interceptaciones ilegales de la campaña del candidato Zuluaga, o sus actuaciones como ministro de Hacienda hace cuatro años en las presentó una posición que frenó la financiación integral de la reparación de las víctimas de la violencia, además de ser la discriminación hacía los homosexuales y a quienes piensan diferente la principal razón de su inclinación proselitista. Lo anterior no significa que nosotros estemos llamando a votar en bloque por el candidato Santos. Solo que es necesario analizar más criterios.

   Rechazamos también la visión oscurantista que pregonan líderes religiosos como los ya mencionados que enseñan a las personas que desastres naturales, como la ola invernal del 2012, se deben no a causas naturales, sino a acciones de un mandatario que decidió participar de un rito indígena en la Sierra Nevada. Explicaciones como estas nos muestran el grado de analfabetismo científico que genera la religión y confirma porque en pruebas internacionales de ciencias, como PISA, estamos en los últimos lugares.

   Por último la AAAB rechaza el fomento del adjetivo ateo, como negativo, ya que solo perpetua la discriminación a la que hemos sido sometidos. Nunca antes en una historia electoral reciente se había promovido tanta segregación, ateofobia y homofobia como en el presente proceso. Esperamos que sea la razón y no la coacción religiosa o política, o el dogmatismo lo que lleve a los colombianos a elegir libremente a su próximo presidente.