La Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá fue el tema central del artículo Sin dios pero con causas escrito por Jorge Esteban Benavides Noguera para Cartel Urbano, que reproducimos a continuación.

Promueven el pensamiento crítico y racional en la población colombiana, y rechazan cualquier relación del Estado con alguna religión. Así es la primera organización formal de ateos y agnósticos de Bogotá.

En el papel, Colombia es un Estado laico. Sin embargo, para la Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá (AAAB) la realidad es otra. Ejemplos: un senador que toma citas de la Biblia para argumentar en los debates del congreso, o un procurador que construye un oratorio en su despacho.

Hechos así han motivado a varios ateos de Bogotá a unirse para luchar contra la intromisión de las religiones en las libertades privadas de los ciudadanos. “La religión enseña el no pensar, el no cuestionar las cosas, el tragar entero; todas la ideas deben analizarse de forma crítica”, asegura Ferney Rodríguez, presidente de la AAAB.

Esta organización sembró su primera semilla en enero del año pasado, cuando un grupo de ateos y agnósticos decidió que era hora de pasar de los foros en internet a los hechos concretos. Seis meses bastaron para fundar una asociación que defiende las separación efectiva entre las iglesias y el Estado, y difunde el pensamiento escéptico racional.

Hoy en día más de 50 personas hacen parte de la AAAB. Se reúnen cada mes para debatir sobre distintos temas que les conciernen, como el aborto o la eutanasia. Pagan una cuota de $30.000 anuales para asumir los gastos de funcionamiento de la organización en el desarrollo de plantones, manifestaciones, conferencias u otras acciones.


La AAAB en el ‘día primate’: celebración del aniversario de la publicación de El Origen de las Especies de Darwin y del descubrimiento del fósil Lucy. 24 de noviembre de 2012.

Ateos: jóvenes y señalados

Aunque todavía no se ha hecho un censo generalizado sobre religiones en Colombia, se estima que en el país alrededor del 3% de la población es atea, y que el 85% de ella está compuesta por personas menores de 35 años. Esto también se refleja en la AAAB, donde la mayoría son universitarios y profesionales entre los 16 y 40 años.

Ferney Rodríguez considera que actualmente son cada vez más los jóvenes que no creen en algún ser sobrenatural, puesto que ya “hay más información científica, filosófica y de historia de las religiones que permite a las mentes inquietas quitarse la venda de la religión”.

Rodríguez creció siendo integrante de la iglesia adventista, donde las prácticas y cultos son muy estrictos. Cuando entró a estudiar biología en la Universidad Pedagógica, confrontó las teorías de su religión con la ciencia, y en poco tiempo decidió declararse ateo. “Afortunadamente, tanto leer me ayudó”, cuenta.

Para el presidente de la AAAB, en Latinoamérica declararse ateo o no creyente es mal visto, pues los tachan de delincuentes o con vidas desordenadas. “Algunas personas nos escriben correos diciendo que nos vamos a ir al infierno”.

Es por esa razón que la asociación también busca desagraviar el ateísmo y demostrarle a la sociedad que son personas comunes y corrientes, y respetan a los demás sin importar sus creencias religiosas.


La AAAB en el plantón contra la reelección del procurador Alejandro Ordóñez. Septiembre de 2012.

Pero el trabajo de esta organización no solo se limita a reivindicar el ateísmo, pues también apoyan a quienes defienden el matrimonio entre parejas del mismo sexo, las familias homoparentales o la despenalización del aborto.

La semana pasada, la AAAB fue una de las 18 ONG colombianas que se presentaron en Washington ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para denunciar los abusos del procurador general Alejandro Ordóñez y su omisión a la hora de proteger derechos humanos, sexuales y reproductivos.

También, en noviembre del año pasado, pusieron un derecho de petición solicitándole a Ordoñez que reponga los libros de filosofía que quemó hace más de 30 años en la Biblioteca Pública Gabriel Turbay. Y por las mismas fechas le mandaron cartas al concejal de Bogotá Marco Fidel Suárez por haber hecho comentarios homofóbicos. En últimas, la AAAB lucha a favor de las libertades individuales y privadas donde el Estado no puede imponerse.


¿Cómo afiliarse a la AAAB? 

Los agnósticos son personas que no creen en Dios pero reconocen que aún no se ha demostrado su inexistencia; y los ateos radicalmente niegan a cualquier ser sobrenatural. No obstante, tienen coincidencias en su parecer y por eso de alguna manera son corrientes de pensamiento amigas.

Si usted es ateo o agnóstico y además considera que debe luchar por las causas expuestas en el artículo, puede contactarse y vincularse a la AAAB en este enlace. Hay dos maneras para hacerlo: afiliarse según los estatutos de la asociación, o simplemente militar de manera voluntaria y sin ningún costo.